Tecnologías que desaparecen: ¿Qué inventos de hoy pronto serán historia?

Hay cosas que usas ahora mismo que tus hijos verán en museos. No estamos hablando de tecnología obviamente obsoleta como los faxes o los VHS. Esos ya son historia. Hablamos de objetos que todavía están en tu bolsillo, en tu escritorio, en tu coche. Cosas que parecen indispensables pero que ya tienen fecha de caducidad marcada.

La obsolescencia tecnológica es brutal y rápida. A veces toma décadas, pero cada vez más seguido toma solo años. Y lo interesante es que podemos ver venir muchas de estas muertes. No son sorpresas. Son ejecuciones anunciadas. Aquí están las tecnologías que estás usando hoy y que probablemente habrán desaparecido antes de 2035.

Las contraseñas: El sistema de seguridad que todos odian y que finalmente morirá

Empecemos con algo que molesta a todo el mundo: las contraseñas. Ese sistema absurdo donde se supone que debes memorizar docenas de combinaciones únicas de letras, números y símbolos para cada servicio que usas. Un sistema que no funciona, que nunca funcionó bien, y que finalmente está en sus últimos años.

El problema con las contraseñas es fundamental. O son lo suficientemente simples como para recordarlas (y entonces son inseguras), o son lo suficientemente complejas como para ser seguras (y entonces nadie las recuerda y las anota en un post-it pegado en el monitor). No hay solución a este dilema. Es un problema inherente al sistema.

Por eso todas las grandes empresas tecnológicas están empujando hacia "passkeys". Apple, Google, Microsoft. Todos están implementando sistemas de autenticación biométrica o basados en dispositivos que eliminan completamente las contraseñas. Tu huella digital, tu cara, una llave de seguridad física. Cosas que no puedes olvidar y que son mucho más difíciles de robar.

La transición ya empezó. Muchos servicios ya ofrecen login sin contraseña. En cinco años, las contraseñas serán opcionales en la mayoría de los sitios. En diez, serán un anacronismo que solo usan empresas atrasadas y sistemas legacy que nadie quiere actualizar. Tus hijos probablemente nunca tendrán que crear una contraseña con mayúscula, número y símbolo especial. Afortunados ellos.

Las llaves físicas del coche: Ese pedazo de metal se está volviendo innecesario

¿Cuándo fue la última vez que realmente usaste una llave para abrir tu coche? Si tu auto tiene menos de cinco años, probablemente nunca. Los sistemas keyless ya son estándar en la mayoría de los vehículos nuevos. Te acercas, el coche detecta el fob en tu bolsillo, las puertas se desbloquean. Presionas un botón, el motor arranca.

Pero incluso los fobs están condenados. Porque ¿por qué cargar un dispositivo separado cuando ya llevas tu teléfono contigo todo el tiempo? Tesla, BMW, Hyundai y otros fabricantes ya permiten usar tu smartphone como llave. Descargas una app, vinculas tu teléfono al coche, y listo. Abres el auto con tu teléfono, lo arrancas con tu teléfono, lo compartes con otras personas enviándoles una llave digital.

Es más conveniente, más flexible, y elimina el problema de perder las llaves. También permite cosas imposibles con llaves físicas: darle acceso temporal a alguien, rastrear quién usó el coche y cuándo, revocar acceso remotamente. La llave física no puede competir con eso.

Para 2030, la mayoría de los coches nuevos no vendrán con llave de metal. Algunos fabricantes ya ni siquiera incluyen una de respaldo. Y sí, hay preocupaciones legítimas sobre seguridad y hackeo, pero eso no va a detener la transición. Las cerraduras físicas también se pueden forzar, y nadie está proponiendo volver a las puertas sin cerradura.

Los puertos USB-A: Ese rectángulo que nunca entra al primer intento

USB-A es ese puerto rectangular que has estado usando por veinte años. El que tiene que intentar tres veces para conectar porque nunca sabes qué lado va arriba. Es ubicuo, está en todos lados, y está muriendo.

USB-C lo está reemplazando. Lentamente, pero inevitablemente. La ventaja de USB-C es simple: es reversible (entra por cualquier lado), es más rápido, puede transmitir más energía, y puede hacer todo lo que USB-A hace pero mejor. La Unión Europea ya obligó a todos los fabricantes a adoptar USB-C como estándar. Apple, que se resistió por años con su Lightning, finalmente cedió con el iPhone 15.

En tu escritorio ahora mismo probablemente tienes una mezcla de cables USB-A y USB-C. Algunos dispositivos usan uno, algunos usan otro. Es un desastre. Pero ese período de transición está terminando. Las laptops nuevas ya casi no tienen puertos USB-A. Los periféricos nuevos vienen con USB-C. Los adaptadores de pared usan USB-C.

Dale cinco años más. USB-A seguirá existiendo en equipos viejos y en situaciones donde alguien nunca actualiza nada, pero para nuevas compras será prácticamente imposible encontrar. Y nadie lo extrañará, porque USB-C es objetivamente mejor en todo.

Las tarjetas de crédito físicas: El plástico en tu cartera tiene los días contados

Llevas una cartera llena de tarjetas de plástico. Crédito, débito, de la tienda, de puntos. Cada una con su chip y su banda magnética. Parece permanente, pero no lo es.

Apple Pay, Google Pay, Samsung Pay. Todos estos sistemas ya permiten pagar con tu teléfono. Escaneas tu cara o tu huella, acercas el teléfono al terminal, listo. Es más rápido que sacar una tarjeta física. Es más seguro, porque el comercio nunca ve tu número de tarjeta real. Y es más conveniente, porque nunca te puedes olvidar tu teléfono en casa pero sí te puedes olvidar tu cartera.

La adopción es lenta pero constante. En países como Suecia y China, el pago móvil ya es dominante. En Estados Unidos está tomando más tiempo por inercia cultural, pero la dirección es clara. Cada año más comercios aceptan pago móvil, cada año más gente lo prueba y se da cuenta de que es mejor.

Los bancos también están empujando esto. Las tarjetas físicas cuestan dinero producir, enviar, reemplazar cuando se pierden. Las tarjetas digitales son gratis. Algunos bancos ya emiten tarjetas digitales primero y solo te envían plástico si lo pides explícitamente.

La tarjeta física no va a desaparecer por completo en esta década. Pero va a convertirse en respaldo, en algo que tienes "por si acaso" pero que rara vez usas. Como llevar efectivo: todavía lo haces, pero solo para emergencias.

Los controles remotos: Una docena de botones para hacer dos cosas

Mira tu sala. Probablemente tienes tres o cuatro controles remotos. Uno para la TV, uno para el cable o streaming box, uno para el sistema de sonido, tal vez uno para el aire acondicionado. Cada uno con veinte botones de los cuales usas cuatro.

Es ridículo, y está terminando. Los asistentes de voz están reemplazando los controles remotos. "Alexa, pon Netflix". "Hey Google, sube el volumen". Funciona, es más rápido que buscar el control remoto correcto, y solo va a mejorar.

Los teléfonos también están asumiendo este rol. La mayoría de las TVs modernas tienen apps que convierten tu smartphone en control remoto. Es mejor que el control físico porque tiene pantalla táctil, teclado para buscar cosas, y siempre lo tienes cerca.

Apple está eliminando el control remoto del Apple TV en favor del iPhone. Roku y Fire TV están empujando control por app. Las TVs inteligentes nuevas asumen que usarás tu voz o tu teléfono para controlarlas.

El control remoto no va a desaparecer del todo. Siempre habrá gente que prefiere un dispositivo físico dedicado. Pero va a convertirse en nicho, en algo opcional que compras aparte si realmente lo quieres, no en algo que viene incluido automáticamente.

Los lectores de tarjetas de memoria: El intermediario que ya no necesitamos

Si tienes una cámara digital, probablemente tienes tarjetas SD. Y para pasar fotos a tu computadora, tienes un lector de tarjetas. Es un paso extra, un cable más, otro dispositivo.

Las cámaras modernas están eliminando esto. Conectividad WiFi o Bluetooth directa a tu teléfono o computadora. Algunas cámaras pueden subir fotos a la nube automáticamente mientras las tomas. Ya no necesitas quitar la tarjeta, ponerla en un lector, conectar el lector a tu computadora.

Incluso las tarjetas SD mismas están en declive. Muchos teléfonos ya no tienen ranura para tarjetas de memoria. Todo es almacenamiento interno o nube. Los fabricantes quieren eliminar las ranuras porque permiten hacer dispositivos más delgados y más resistentes al agua.

Dentro de cinco años, la mayoría de los dispositivos que toman fotos o video no usarán tarjetas de memoria removibles. Y si no hay tarjetas removibles, no necesitas lectores de tarjetas. Problema resuelto eliminando el problema completo.

Los discos duros mecánicos: La tecnología con partes móviles en un mundo de estado sólido

Tu computadora probablemente tiene un disco duro. Esa cosa que hace ruido, que tiene platos giratorios y cabezas lectoras que se mueven. Tecnología de los años 50, esencialmente. Y está siendo aniquilada por los SSDs.

Los discos de estado sólido son mejores en todo excepto en precio por gigabyte. Son más rápidos, mucho más rápidos. Son silenciosos. Son resistentes a golpes. Consumen menos energía. Generan menos calor. La única ventaja de los discos duros mecánicos es que son más baratos para grandes cantidades de almacenamiento.

Pero esa ventaja está desapareciendo. Los SSDs bajan de precio cada año. Ya son estándar en laptops. Los discos mecánicos básicamente solo se usan para almacenamiento masivo: servidores, sistemas de respaldo, gente que guarda terabytes de video.

Para el usuario común, el disco duro mecánico ya está muerto. Si compras una laptop nueva, viene con SSD. Si actualizas tu computadora de escritorio, pones un SSD. Los discos mecánicos se han convertido en almacenamiento secundario, archivos que casi nunca accedes.

En diez años, encontrar un disco duro mecánico en una computadora personal será raro. Seguirán existiendo en data centers y casos especializados, pero para el consumidor promedio serán tan relevantes como las cintas magnéticas.

El botón de inicio físico: Ese clic satisfactorio que ya no necesitamos

Los smartphones solían tener botones físicos. El iPhone tenía su botón de inicio icónico. Los Androids tenían tres botones: atrás, inicio, menú. Presionabas, hacían clic, funcionaban.

Ahora los teléfonos son placas de vidrio sin botones. El iPhone eliminó el botón de inicio en 2017. La mayoría de los Androids modernos usan gestos o botones en pantalla. Y resulta que no necesitábamos los botones físicos. Los gestos funcionan igual de bien una vez te acostumbras.

¿Por qué eliminarlos? Porque cada botón físico es un punto de falla. Se desgasta, se rompe, entra agua. Eliminar el botón permite hacer teléfonos más resistentes al agua, más delgados, con pantallas más grandes. Los beneficios superan la nostalgia del clic satisfactorio.

Esta transición ya está casi completa. Pero se está extendiendo a otros dispositivos. Laptops sin trackpad físico, solo gestos táctiles. Electrodomésticos sin botones, solo pantallas táctiles. Coches sin botones físicos, todo en pantallas (aunque esto es controvertido, porque resulta que los botones físicos en coches son más seguros).

Los botones físicos no van a desaparecer completamente. Siempre hay casos donde son superiores. Pero van a ser mucho menos comunes de lo que son ahora.

Los DVDs y Blu-rays: El formato físico que la transmisión finalmente mató

Honestamente, esto ya está muerto. Pero vale la pena mencionarlo porque todavía hay gente comprando DVDs y Blu-rays, convencida de que "poseer físicamente" el contenido es importante.

Netflix tiene 260 millones de suscriptores. Disney+ tiene 150 millones. Las ventas de discos físicos cayeron 28% en 2023 comparado con 2022. Las tiendas ya no tienen secciones grandes de DVDs. Muchos laptops nuevos ni siquiera tienen unidad de disco.

La batalla terminó. El streaming ganó. Sí, hay desventajas: no "posees" el contenido, las plataformas pueden quitar cosas, necesitas internet. Pero para el 99% de la gente, la conveniencia del streaming supera estos problemas.

Los coleccionistas seguirán comprando 4K Blu-rays de sus películas favoritas. Bien por ellos. Pero como medio de distribución masivo, el disco físico está acabado. En cinco años será casi imposible encontrar DVDs nuevos en tiendas normales. En diez años, explicarles a tus hijos que solíamos comprar discos de plástico con películas dentro será como explicarles las cintas VHS.

Los mandos de videojuegos con cable: El último bastión cayendo

Los gamers serios todavía usan mandos con cable. La razón es válida: cero latencia. En juegos competitivos, cada milisegundo cuenta. El cable garantiza conexión instantánea sin posibilidad de interferencia.

Pero la tecnología inalámbrica ha mejorado tanto que esa ventaja está desapareciendo. Los mandos de PlayStation 5 y Xbox Series X tienen latencia imperceptible para la mayoría de los jugadores. La conexión es confiable. La batería dura horas.

Los fabricantes están empujando inalámbrico porque simplifica manufactura y reduce costos. Menos cables, menos piezas, menos empaque. El mando inalámbrico de la PS5 es estándar. El cable se vende por separado.

Sí, los jugadores profesionales de esports probablemente seguirán usando cables. Pero para el 99% de los jugadores, los mandos inalámbricos ya son suficientemente buenos. Y "suficientemente bueno" generalmente gana cuando viene con conveniencia significativamente mayor.

En diez años, los mandos con cable serán equipo especializado para profesionales, no el estándar para todos.

¿Por qué importa reconocer estas transiciones?

Identificar tecnologías en declive no es solo un ejercicio académico. Tiene implicaciones prácticas. Si estás comprando algo caro que esperas usar por cinco o diez años, vale la pena preguntarte si la tecnología subyacente seguirá siendo relevante.

¿Vale la pena invertir en un sistema de seguridad para tu casa basado en llaves físicas? Probablemente no. Mejor uno que use llaves digitales y biometría. ¿Tiene sentido comprar un disco duro mecánico de 4TB para tu laptop? Solo si el costo es significativamente menor que un SSD y no te importa el rendimiento.

También hay un aspecto de preparación. Estas transiciones crean momentos incómodos donde tienes que mantener dos sistemas simultáneamente. Tienes contraseñas Y passkeys. Tienes tarjetas físicas Y Apple Pay. Tienes controles remotos Y control por voz. Es molesto, pero temporal.

Lo que ves ahora es ese período incómodo de transición. En diez años, cuando solo quede la nueva tecnología, será normal. Tus hijos no entenderán por qué alguna vez cargabas una docena de tarjetas de plástico en tu cartera o por qué necesitabas controles remotos separados para cada dispositivo.

Y probablemente ellos estarán experimentando sus propias transiciones, quejándose de tecnologías que les parecen permanentes pero que están siendo reemplazadas por algo que todavía no podemos imaginar. Así funciona siempre.

 

Francisco Barcala. 

Actor. Director. Escritor. Acting Coach.

Instagram: @culturageneralconBarcala

Facebook: http://facebook.com/culturageneralparatodos

Blog: http://culturageneralconbarcala.blogspot.com



Comentarios